Ya podemos jugar al memory que Gregorio le regaló. Recuerda mejor que nosotros donde están las parejas. Como siempre, cuesta un poco que aguante hasta que le toque el turno sobre todo si sabe donde está una pareja y nosotros no nos acordamos. Debe ser normal pues vi la misma reacción en mis sobrinas cuando me apalizaron el otro día con el suyo de princesas Disney.
El sábado, en uno de los descansos del EJ 7,75 convencí a Víctor para jugar un memory. Normalmente él coge la caja y se dedica a emparejar las piezas iguales pero quise probar si era capaz de entender el juego. Monté un básico con tan solo 4 parejas e intenté que jugáramos una partida. No acaba de entender eso de volver a girar las piezas después de ver el dibujo, es mucho más fácil girarlas todas y buscar las parejas así. Seguiremos informando.